¿Qué es una sucursal y en qué se diferencia de una filial?
Una sucursal es un establecimiento permanente de tu sociedad española en otro país. No tiene personalidad jurídica propia: es una extensión de la matriz, que responde con todo su patrimonio por las deudas de la sucursal.
La filial, en cambio, es una sociedad independiente registrada en el país de destino (una LDA en Portugal, una SAS en Francia, una GmbH en Alemania o una SRL en Italia). Tiene personalidad jurídica propia y responsabilidad limitada, pero conlleva más costes y trámites.
Esta diferencia es la clave de la decisión: la sucursal es más barata y rápida de abrir, pero no te protege ante responsabilidades.
Requisitos para abrir una sucursal en Europa
En todos los casos conviene contar con asesoría local: los registros exigen documentación apostillada y, en algunos casos, traducción jurada de los estatutos de la sociedad matriz.
- Portugal: inscripción en el Registro Comercial y alta ante la AT, con NIF portugués. Plazo de 4 a 8 semanas; apertura desde 1.200€.
- Francia: inscripción en el RCS (Registre du Commerce et des Sociétés) y alta ante la DGFiP. Plazo de 3 a 6 semanas; apertura desde 1.500€.
- Alemania: inscripción en el Handelsregister y en el Gewerbeamt. Plazo de 6 a 14 semanas; apertura desde 2.500€.
- Italia: inscripción en el Registro delle Imprese y alta ante la Agenzia delle Entrate. Plazo de 4 a 10 semanas; apertura desde 1.800€.
Alta fiscal y número de IVA
La sucursal debe darse de alta ante la autoridad fiscal del país y obtener su propio NIF, distinto del de la matriz española. A efectos fiscales, tributa por la renta que genera en ese territorio.
Si vas a operar con otros países de la UE, necesitas además el número de IVA intracomunitario, validado en el sistema VIES. Este número es el que te permite emitir facturas sin IVA en operaciones intracomunitarias.
Obligaciones contables de la sucursal
La sucursal lleva una contabilidad separada del establecimiento, presenta cuentas anuales en el país y declara el impuesto de sociedades y el IVA de forma periódica.
Si contrata empleados, también es responsable de las retenciones de IRPF y de las cotizaciones a la seguridad social local, con obligaciones laborales propias del país.
¿Qué impuestos paga una sucursal en Europa?
Para evitar pagar dos veces por el mismo beneficio, España tiene convenios de doble imposición con los cuatro países, que determinan dónde tributa cada renta.
- Portugal: IRC del 21% e IVA del 23%
- Francia: impuesto de sociedades (IS) del 25% e IVA del 20%
- Alemania: tipo combinado de sociedades del 30-33% e IVA del 19%
- Italia: IRES del 24% (más IRAP regional) e IVA del 22%
¿Sucursal o filial? Cómo decidir
La sucursal encaja si quieres probar el mercado con una estructura ligera, facturar rápido y sin desembolsar el capital social que exige una sociedad (por ejemplo, los 25.000€ de una GmbH alemana).
La filial te conviene si vas a asumir riesgos relevantes, quieres proteger el patrimonio de la matriz o necesitas una estructura local con socios o inversores. Cada forma tiene su equivalente local: LDA o Unipessoal en Portugal, SAS o SASU en Francia, GmbH en Alemania y SRL o SRLS en Italia.
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