El visado de residencia: no puedes simplemente mudarte
En Dubái no existe un permiso de residencia genérico para cualquiera. Las vías normales son tres: que una empresa local te patrocine, abrir tu propia empresa y obtener el visado de inversor, o acogerse a la golden visa si cumples los requisitos de inversión o cualificación.
Si tu plan es emprender, la vía de la empresa es la más directa: constituyes en una free zone o en mainland y la licencia te habilita para solicitar la residencia para ti y tu familia. No hay IRPF, así que el sueldo o los beneficios llegan sin retención.
Zonas para vivir: de la Marina a Deira
El coste del alquiler varía muchísimo según el barrio. Dubai Marina, Downtown y Palm Jumeirah son las zonas caras, con apartamentos modernos y vida de expatriado. Jumeirah y JLT quedan un escalón por debajo en precio manteniendo buena localización.
En el otro extremo, Deira, Bur Dubai o zonas de la periferia como International City ofrecen alquileres bastante más bajos. La mayoría de profesionales jóvenes empieza en estas zonas y se mueve hacia Marina o Downtown cuando el presupuesto lo permite.
La regla práctica: el alquiler se paga por adelantado, a menudo en uno o dos cheques anuales, no mensualmente como en España. Eso condiciona cuánto dinero necesitas disponible desde el primer día.
Coste de vida: qué sube y qué baja
Vivir en Dubái no es barato, pero tampoco tan caro como se suele decir si lo comparas con el sueldo neto. La vivienda es el gasto grande, seguida del colegio si llevas niños. La gasolina es barata y la electricidad depende mucho del aire acondicionado, que funciona todo el año.
A cambio, al no pagar IRPF, la diferencia entre bruto y neto es total: lo que ganas es lo que cobras. Eso compensa de sobra el alquiler para la mayoría de profesionales y dueños de empresa.
Sanidad y papeleo del día a día
El seguro médico es obligatorio para los residentes. La Emirates ID, el documento de identidad que emite el gobierno, se obtiene junto con el visado y la necesitas para casi todo: abrir cuenta, firmar alquiler o contratar servicios.
La banca es otra pieza del puzzle. Abrir cuenta como no residente es posible pero más engorroso; con residencia ya emitida el proceso se relaja bastante.
Fiscalidad: por qué tanta gente se queda
El gancho fiscal es real: 0% de impuesto sobre la renta personal. Para empresas, el corporate tax es del 9% y solo sobre beneficios que superen los 375.000 AED al año, con un VAT del 5% en el consumo. España y Emiratos tienen además convenio para evitar la doble imposición.
Eso sí, si sigues pasando más de 183 días al año en España, Hacienda te puede considerar residente fiscal español aunque vivas en Dubái. La planificación de la residencia fiscal es parte del traslado, no un trámite menor.
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