Qué es el régimen micro-entreprise
Es el régimen simplificado de trabajo por cuenta propia, creado en 2009 con el nombre de auto-entrepreneur y heredero directo de ese sistema. Su idea central: las cotizaciones sociales se calculan como un porcentaje de la facturación, no sobre una base estimada, y la contabilidad se reduce a llevar el registro de facturas.
El régimen tiene dos variantes: micro-BIC para actividades comerciales o artesanales y micro-BNC para profesiones liberales y servicios. La diferencia aparece en el porcentaje de cotización y en el umbral de facturación.
Cómo te das de alta
El alta se hace online en el guichet unique de la URSSAF, sin coste, y se puede facturar desde el mismo día. Recibes tu número SIRET, que es la matrícula de tu actividad, y la cobertura de salud se activa con la afiliación al régimen general francés.
No necesitas capital ni notario. El coste de mantenimiento es prácticamente cero mientras no haya facturación, lo que lo convierte en la vía ideal para un primer contacto con Francia.
Cotizaciones: proporcionales a lo que facturas
La venta de mercancías cotiza en torno al 12,3% de lo facturado; los servicios, comerciales o liberales, en torno al 21,2%. Se paga por periodos, normalmente trimestrales o mensuales, en función de lo cobrado.
Existe la opción del versement libératoire: una retención de IRPF en origen del 1% para ventas, del 1,7% para servicios comerciales y del 2,2% para liberales, que evita la declaración anual de la renta por esa actividad. Solo está disponible por debajo de cierto umbral de ingresos familiares.
Umbrales de facturación y el IVA
El régimen tiene topes de facturación anual, en torno a 188.700€ para las actividades comerciales y 77.700€ para los servicios, revisados periódicamente. Al superarlos, pasas al régimen general con contabilidad completa.
Por debajo del umbral de la franchise en base de TVA no cobras IVA en tus facturas ni lo deduces de tus compras, y no presentas declaraciones de IVA. Por encima, tienes que darte de alta en el IVA y facturarlo, también a clientes españoles, con las reglas intracomunitarias de siempre.
Micro-entreprise o SAS: cuándo cambiar
La micro-entreprise no limita tu responsabilidad: respondes con tu patrimonio, igual que un autónomo español. Y la combinación de cotizaciones e IRPF puede dejar menos margen que una sociedad cuando facturas bien.
Una SAS o SASU da responsabilidad limitada, acceso a un Impôt sur les Sociétés del 25% (15% sobre los primeros 42.500€ de beneficio para pymes) y estructura para contratar empleados. El punto de cruce típico llega cuando superas el umbral del régimen o cuando empiezas a necesitar plantilla o capital de terceros.


