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Abrir cuenta bancaria en Francia: requisitos, bancos y comisiones

Cuando tu SAS francesa empieza a operar necesitas una cuenta local: para pagar salarios, domiciliar impuestos y recibir pagos de clientes. En Francia la apertura es sencilla si llevas la documentación correcta, y si un banco te la niega, la ley te da una salida: el droit au compte ante la Banque de France.

Actualizado el 2026-09-03 · Por el equipo de Filnet3 min de lectura

Qué pide el banco para abrir la cuenta

La documentación básica la fija la ley y es la misma para todos: un documento de identidad oficial con foto en vigor (DNI, pasaporte o tarjeta de residencia), un justificante de domicilio y la firma. Como justificante sirven una factura de agua, luz o teléfono de menos de tres meses, un recibo de alquiler o el aviso de impuestos. Si estás alojado en casa de alguien, vale una attestation d'hébergement, la declaración de alojamiento.

La apertura es gratuita. El banco puede cobrar después una cuota de mantenimiento mensual (frais de tenue de compte), que varía según la entidad. Para abrir en línea, el banco verifica tu identidad con una plataforma certificada y puede pedirte un primer pago desde otra cuenta a tu nombre.

Los bancos y las comisiones

Las grandes redes son BNP Paribas, Société Générale, Crédit Agricole, Crédit Mutuel y La Banque Postale. Todas cobran mantenimiento con tarifas que cambian por banco y por oferta, y suelen bonificarlo con la domiciliación de nómina o la contratación de más productos.

Si quieres cero costes, la banca online es la opción: BoursoBank, Hello bank! o Fortuneo no cobran cuota de mantenimiento y la apertura es digital. Los neobancos como N26 o Revolut también funcionan y dan IBAN francés si resides en Francia, con la misma limitación que en otros países: sin oficinas y con menos servicios para empresas.

Abrir la cuenta sin residir en Francia

La ley permite abrir una cuenta a cualquier extranjero que resida legalmente en Francia. Si todavía no resides, el pasaporte y el justificante de domicilio son los documentos que más pesan: algunos bancos exigen una dirección en Francia, y si no tienes una estable puedes usar la domiciliación en casa de un conocido con la attestation d'hébergement o una attestation d'élection de domicile.

En la práctica, la decisión varía entre sucursales y ejecutivos, igual que en otros países europeos. Llegar con la documentación completa y explicar qué se va a operar con la cuenta suele ser suficiente. Los neobancos son un buen primer paso mientras tramitas la residencia.

Cuenta de empresa para tu SAS

Para la sociedad necesitas una cuenta a nombre de la persona jurídica. El banco hará una verificación más profunda: estatutos, certificado de registro, identificación de los beneficiarios efectivos, justificante de actividad y una estimación de los movimientos previstos. Con la documentación lista, la cuenta suele quedar operativa en una o dos semanas.

El RIB (relevé d'identité bancaire), el documento con tu IBAN francés, es la pieza que te pedirán para domiciliar las nóminas, pagar el impôt sur les sociétés y el IVA, y recibir transferencias de clientes. Conviene pedirlo en cuanto la cuenta esté abierta.

Si te la niegan: el droit au compte

Un banco francés puede rechazar la apertura, pero está obligado a decirte que existe el droit au compte, el derecho a la cuenta. Si no responde en quince días, se considera negativa. Entonces puedes presentar un expediente ante la Banque de France: formulario, documento de identidad, justificante de domicilio, la carta de negativa y una declaración de que no tienes cuenta de depósito en Francia.

La Banque de France designa un banco en un día hábil, y ese banco debe abrirte la cuenta en un plazo de tres días hábiles con los servicios bancarios básicos gratis: cuenta, tarjeta con autorización previa, transferencias, domiciliaciones y cheques limitados. El derecho cubre también a quienes residen legalmente en otro país de la UE para necesidades no profesionales, siempre que no tengas ya una cuenta de depósito en Francia.

Preguntas frecuentes

Sí, con pasaporte y justificante de domicilio, aunque la decisión depende del banco. Si te rechazan y no tienes cuenta, el droit au compte ante la Banque de France cubre a residentes de otros países de la UE para necesidades no profesionales.

La apertura es gratuita. El mantenimiento depende del banco: las entidades online como BoursoBank o Hello bank! no suelen cobrarlo, y las grandes redes lo incluyen en sus tarifas.

Es el relevé d'identité bancaire, el documento con tu IBAN francés. Te lo piden para domiciliar las nóminas, pagar impuestos y recibir transferencias.

Para el día a día sí. Para la cuenta de tu empresa o si necesitas atención en oficina, conviene una entidad francesa con red física.

Presenta el expediente del droit au compte ante la Banque de France. Te designará un banco obligado a abrirte la cuenta en tres días hábiles, con servicios básicos gratuitos.

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