El codice fiscale, antes que el banco
El codice fiscale es el número fiscal italiano, equivalente al NIF en España, y ninguna entidad abre una cuenta sin él. Para un ciudadano de la UE que no reside en Italia se tramita ante la Agenzia delle Entrate mediante un delegado que presenta la solicitud en tu nombre, o a través del consulado italiano. También lo necesitarás para el contrato de trabajo, la seguridad social y cualquier trámite con Hacienda.
Conviene solicitarlo antes de empezar a buscar banco: tenerlo ya asignado te evita idas y venidas y acelera la apertura.
Documentos y procedimiento
Para abrir el conto per non residenti el banco pide un documento de identidad válido, pasaporte si lo considera necesario, el codice fiscale o la solicitud de asignación, una dirección italiana válida para comunicaciones y el formulario de apertura firmado. La operación se hace en sucursal, y algunos bancos la admiten a distancia, enviando la documentación por correo o correo electrónico certificado.
Los requisitos de la dirección italiana son una diferencia frente a otros países: el banco necesita un domicilio al que enviar notificaciones, así que tendrás que aportar una dirección propia o de tu asesor local.
Bancos que abren a no residentes
No todas las entidades ofrecen el producto: se trata de una cuenta especializada con controles antilavado adicionales. Entre las que lo tienen figuran UniCredit, Crédit Agricole Italia, Fineco, Banca Etica y algunas BCC (las cajas rurales italianas). Las condiciones cambian bastante de un banco a otro, así que conviene comparar antes de decidir.
Los costes suelen ser algo más altos que los de una cuenta normal, por los mayores controles: mantenimiento mensual, comisiones por operaciones internacionales y, si operas desde fuera de la zona euro, gastos de cambio de divisa.
La cuenta de tu SRL
Para la sociedad el banco hará una verificación más profunda: partita IVA de la empresa, escritura de constitución, identificación de los socios beneficiarios y la actividad prevista. La cuenta empresarial se usa sobre todo para pagar las nóminas y liquidar el IRES, el IRAP y el IVA con el modelo F24, que en la práctica exige una cuenta local.
Con la documentación completa, la apertura suele resolverse en una o dos semanas. Si la sociedad aún no tiene actividad, algunos bancos piden explicar el plan de negocio antes de activar la cuenta.
Alternativas digitales
Revolut y N26 abren cuentas en minutos con IBAN europeo y sirven como cuenta secundaria o de bolsillo mientras montas la estructura. Sus límites son los de siempre: no admiten efectivo, no todos los servicios aceptan sus tarjetas y no sustituyen a la cuenta local cuando el banco la exige para domiciliaciones o para trámites que piden IBAN italiano.
Para la operativa diaria de la filial, la cuenta en una entidad italiana con red sigue siendo lo más práctico, especialmente si planeas contratar empleados.


