Residente o no residente: qué cambia
La primera pregunta es tu situación. Si tu residencia habitual está en España, te basta con el DNI o el NIE y un justificante de domicilio. La mayoría de entidades abren la cuenta el mismo día, en oficina o por internet.
Si eres extranjero sin residencia, necesitas el NIE o el pasaporte según tu país de origen, y documentos que acrediten tu situación: visado, permiso de residencia o certificado de residencia fiscal. Los controles de prevención de blanqueo son más estrictos, así que conviene ir con los papeles en orden y, si es posible, con una recomendación bancaria de tu banco de origen.
La cuenta de pago básica: un derecho con límite de 3 euros
El Real Decreto-ley 19/2017 reconoce a cualquier persona que resida legalmente en la Unión Europea el derecho a abrir una cuenta de pago básica en España. Incluye lo esencial: apertura, uso y cierre de la cuenta, depósito y retirada de efectivo, adeudos domiciliados, tarjeta de débito y transferencias dentro de la UE.
La comisión máxima está fijada en 3 euros al mes por todos los servicios. Es gratuita para personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión financiera. El banco solo puede negarla por motivos tasados: que no aportes la información antilavado, razones de seguridad u orden público, o que ya tengas en España una cuenta que cubra esos servicios básicos.
Cuentas para no residentes
Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell tienen productos específicos para no residentes, con requisitos ampliados y, en general, comisiones de mantenimiento. La alternativa práctica si tu operativa es sencilla son los neobancos: Revolut, N26 o Wise abren cuenta en minutos con pasaporte o NIE, sin domiciliación ni desplazamientos.
Antes de elegir, piensa para qué la necesitas. Los neobancos sirven para el día a día y para recibir transferencias, pero algunos trámites piden cuenta en una entidad local: un visado, una hipoteca o la cuenta de empresa en banca tradicional. Si tu plan es abrir una filial, la cuenta de la sociedad es otro mundo, y lo vemos en la siguiente sección.
La cuenta de empresa
Para abrir una cuenta a nombre de una sociedad necesitas el NIF de la empresa, la escritura de constitución y el documento de identidad del representante. La mayoría de entidades exige además una entrevista de cumplimiento, y el alta suele tardar de unos días a dos semanas.
Los costes varían por entidad: la banca online suele ofrecer cuentas empresa sin cuota con condiciones, y la banca tradicional aplica comisiones que se bonifican con saldos medios o productos vinculados. Compara el coste mensual real, no solo el de apertura, y revisa también qué tardan en darte la tarjeta de débito y la banca online.


