Cómo funciona el IRPEF
El IRPEF grava la renta de las personas físicas: salarios, rendimientos de autónomos, rentas de inmuebles, dividendos y ganancias patrimoniales. Los residentes tributan por su renta mundial; los no residentes, solo por la renta de fuente italiana, por ejemplo un sueldo por trabajar en Italia o un inmueble allí.
Sobre el reddito complessivo (la suma de todas las rentas) se restan las deducciones admitidas y se aplica la escala de tramos. Después se restan las detracciones, que funcionan como las deducciones españolas de cuota.
Tramos vigentes en 2026
El tramo medio bajó dos puntos en 2026, la primera rebaja del impuesto de la década. Sobre el resultado se suman después los recargos regional y municipal, así que el tipo efectivo siempre es algo más alto que el de la tabla.
Key points
- - Hasta 28.000 euros: 23%
- - De 28.000,01 a 50.000 euros: 33% (antes 35%)
- - Más de 50.000 euros: 43%
Detracciones y no tax area
La detracción por trabajo dependiente hace que las rentas bajas no paguen impuesto: en la práctica, un empleado no tributa por debajo de unos 8.500 euros anuales en 2026, lo que se conoce como no tax area. La detracción se va reduciendo al subir la renta y desaparece en el entorno de los 50.000 euros.
Para rentas muy bajas existe además el tratamiento integrativo, un complemento de 1.200 euros al año que el empleador adelanta en la nómina a quienes ganan menos de 15.000 euros y se desvanece progresivamente a partir de ahí.
Recargos regional y municipal
Italia añade dos recargos al IRPEF que en España no existen: el addizionale regionale, que va de alrededor del 1,2% al 3,3% según la región, y el addizionale comunale, de hasta el 0,8% según el municipio. Ambos se aplican sobre la base imponible y se cobran por el mismo canal que el impuesto.
Para un empleado, la empresa ya los retiene en nómina junto con el IRPEF. Si cambias de residencia a otra región o municipio, los recargos se ajustan solos a partir del ejercicio siguiente.
Autónomos: el régimen forfettario
El autónomo italiano tributa por IRPEF con la escala general, pero existe un atajo fiscal: el régimen forfettario, con un tipo plano del 15% sobre una base reducida y del 5% durante los cinco primeros años de actividad. Se puede usar mientras la facturación no supere los 85.000 euros anuales.
El forfettario simplifica también la contabilidad y el IVA: no se cobra impuesto sobre el valor añadido al cliente y se liquidan pocas obligaciones al año. Es la vía habitual del freelance español que monta su actividad en Italia antes de dar el salto a la SRL.
Socios de la SRL, dividendos y no residentes
Los dividendos que reparte tu SRL tributan en la mano del socio con un tipo único del 26%, dentro de los rendimientos de capital. Es un esquema distinto del español: no hay tramos, se retiene en origen y se liquida en la declaración.
Si eres residente fiscal en España, el convenio de doble imposición entre ambos países limita la retención italiana y podrás descontar lo ya pagado en tu IRPF. Los tramos italianos solo aplican a quien reside en Italia, igual que ocurre con el impôt sur le revenu francés.


