La CASS: la seguridad social de Andorra
La Caixa Andorrana de Seguretat Social (CASS) es el organismo público que gestiona la seguridad social del Principado desde 1966. Centraliza la afiliación, las cotizaciones, la asistencia sanitaria, las bajas por enfermedad y las pensiones de jubilación e invalidez de trabajadores y residentes.
Todo trabajador por cuenta ajena en Andorra está obligatoriamente afiliado a la CASS y el alta la gestiona la empresa con el primer contrato. Los autónomos se dan de alta ellos mismos y los residentes pasivos, que no trabajan en el país, pueden adherirse de forma voluntaria pagando una cuota mensual.
Cómo funciona: pagas y la CASS reembolsa
El sistema andorrano es de reembolso, parecido al francés: cuando vas al médico pagas el 100% en el momento y después presentas la factura y el parte de prestación a la CASS, por la app, presencialmente o por correo, para recuperar la parte cubierta.
Las consultas de médico de cabecera y de especialistas se reembolsan al 75% de la tarifa de responsabilidad cuando acudes por la vía preferente con un profesional conveniado. Una visita de cabecera cuesta entre 25 y 40 euros y la CASS devuelve tres cuartas partes.
La hospitalización en el Hospital Nostra Senyora de Meritxell tiene la cobertura más alta, el 90%, incluyendo cirugía, estancia, pruebas y tratamientos durante el ingreso. Farmacia, tratamientos dentales básicos (extracciones, empastes, limpiezas) y fisioterapia prescrita se reembolsan también al 75%.
Qué se cotiza y cuánto cuesta la cobertura
La cotización total a la CASS es del 22% del salario bruto, repartida en dos ramas: la rama general (sanidad, bajas y maternidad) con un 10% y la rama de jubilación con un 12%. Del total, el trabajador aporta el 6,5% (3% + 3,5%) y la empresa el 15,5% (7% + 8,5%).
Son porcentajes sensiblemente inferiores a los españoles, y el resultado es que el coste laboral de un empleado en Andorra es menor. Con el salario mínimo de 1.568,67 euros de 2026, la cuota del trabajador es de unos 102 euros y la de la empresa de unos 243.
La diferencia con España salta a la vista: allí la asistencia es gratuita en el punto de atención y se financia por impuestos; en Andorra pagas y luego recuperas. Para un empleado recién llegado es un cambio de hábito, pero los tiempos de espera son cortos y el sistema, sencillo.
Convenios con hospitales de España y Francia
Andorra no tiene de todo en su red pública, por eso la CASS mantiene convenios con hospitales de referencia para tratamientos que requieren tecnología que no existe en el país: oncología avanzada, trasplantes o cirugía cardíaca compleja se derivan al Hospital Clínic, Vall d'Hebron y Sant Pau en Barcelona, o al CHU de Toulouse y Montpellier, con cobertura equivalente a la que tendría el paciente en Andorra.
Las urgencias en el extranjero quedan cubiertas si se justifican y se presenta la documentación. Ojo con una cosa: Andorra no pertenece a la Unión Europea, así que la tarjeta sanitaria europea no te da cobertura allí. Tus empleados andorranos cubiertos por la CASS sí pueden usarla cuando viajan por Europa.
Seguros privados complementarios
El 75% fijo de la CASS deja un copago del 25% que la mayoría de residentes asume sin problema. Para lo que la CASS no cubre igual en todos los casos, ortodoncia, prótesis, óptica o atención fuera de la red conveniada, existe un mercado de seguros privados de salud con primas ajustadas.
Para una empresa, el complemento privado puede ser un beneficio de retención, pero no es necesario para cumplir la ley: la afiliación a la CASS con el contrato laboral ya garantiza la cobertura pública de la plantilla.


